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A 2 años del terremoto de Manabí, cifras del sector de las microfinanzas y las finanzas populares y solidarias

Según fuentes oficiales, el terremoto del 16 de abril del 2016, dejó  675 muertos, más de 6.000 heridos y aproximadamente 29.000 construcciones afectadas, entre los cuales se encuentran afectados alrededor de 18.000 microempresarios de entidades miembros de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD).

La RFD, más allá de las cifras sociales, ha recopilado de sus organizaciones miembros, el  panorama financiero a dos años del terremoto del 16A. El siguiente artículo cuenta también con los testimonios de gerentes de varias instituciones ubicadas en la zona del desastre.

En cuanto a la evolución de los principales indicadores de actividad financiera, se identifica que de marzo a junio del 2016 el número de clientes/socios de crédito, en la provincia de Manabí, disminuyó en un 7,7%. Los cantones con mayores reducciones en la actividad crediticia durante ese año fueron Portoviejo, Manta y Pedernales.

credito y ahorro en manabí

Los efectos del terremoto también se evidenciaron en el número de clientes/socios ahorristas de los miembros de la RFD, ya que estos disminuyeron en un 15,3% hasta diciembre de ese año. En muchos casos la disminución de la actividad financiera se venía evidenciando incluso antes de marzo de 2016, debido a la recesión de la economía evidenciada desde el año 2015 en el país, lo cual se agravó, sobre todo en la provincia de Manabí, luego del terremoto.

En lo que respecta a los niveles de riesgo del mercado, la provincia sufrió un incremento de este indicador durante los últimos meses del 2016, una vez finalizados los periodos de gracia para el pago de intereses y para la reestructuración de las deudas en las provincias de Manabí y Esmeraldas, como parte de las políticas impulsadas por el Gobierno.

El número de operaciones de crédito y el nivel de riesgo, en la provincia de Manabí, fueron mejorando durante el año 2017, siguiendo la tendencia a nivel nacional, sin embargo,  el número de clientes / socios ahorristas  de la provincia se ha recuperado lentamente (aunque los ahorros totales de la provincia han crecido), lo cual es una señal de la afectación en la calidad de vida de los habitantes de la provincia y que todavía queda mucho por hacer en el lugar.

Mariuxis Alcivar, Gerente de la Cooperativa La Benéfica, ubicada en El Carmen - Manabí, afirma que a días de cumplirse dos años de esta terrible tragedia, la institución ha evolucionado favorablemente. Durante el año 2017 la cartera de la institución tuvo un crecimiento del 50%, mientras que las captaciones crecieron en un 38%. Además, manifiesta que la cartera en riesgo ha disminuido de 5,4% de diciembre 2016 a 2,4% en diciembre 2017.Picture-in-PicturePicture-in-Picture Cuenta además, que la institución desde finales del período 2016, durante todo el 2017, y en este primer trimestre de 2018, entregó créditos por una cantidad de seis millones de dólares para vivienda, siendo éste el principal síntoma de afectación del terremoto.

Francisco Moreno, Gerente de Fundación Espoir, organización que otorga la mayor parte de su cartera de crédito, por más de 15 años en la provincia de Manabí, cuenta que el terremoto afectó en un 50% su cartera de crédito y el 43% de los clientes de la Fundación, hoy dice que han logrado superar los momentos difíciles y que la institución ha salido fortalecida. Indica además, que desde abril de 2016 hasta marzo 2018,  han desembolsado US$101’709.481, a través de 101.770 operaciones de crédito,  con un promedio de US$1.005 por operación, atendiendo anualmente a un promedio de 23.100 microempresarios,  de los cuales el 78% son mujeres (18.000). Además, emprendieron proyectos especiales para la reactivación económica con el apoyo de KIVA, Conafips y la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI).

Esta fundación, tras el terremoto de abril 2016, refinanció y reestructuró 582 operaciones de crédito,  por un monto total de $1’243.893, en el período junio a diciembre de 2016.  Para el primer trimestre de 2018 el saldo de esta cartera se situó en $266.957, es decir, se ha recuperado el 77%,  está por recuperar el 21% y se ha castigado el 1%.

Terremoto manabí

Para el caso de la cooperativa Chone, a dos años del terremoto, la institución ha reforzado algunos aspectos a nivel institucional, como por ejemplo, actualizar y optimizar sus planes de contingencia y de continuidad del negocio, se ha capacitado al personal frente a eventos catastróficos, se ha definido áreas de puntos de encuentro, entre otras actividades,  lo cual les ha permitido crecer como institución financiera, según testimonio de la Gerente de la Cooperativa, Brenda Zambrano.

En cuanto a sus principales cifras de desempeño en el mercado, esta gerente nos cuenta que la cooperativa creció en 40% en sus saldos de cartera de crédito y en un 44% sus captaciones, desde abril del 2016 hasta finales del año 2017. Al igual que para La Cooperativa La Benéfica y Fundación Espoir, la cooperativa Chone también ha disminuido notablemente sus niveles de cartera en riesgo, pasando del 14,5% en abril de 2016 a 5,29% en diciembre de 2017.

Por su parte, la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI), institución a la cual es aliada la RFD, a través del programa de reactivación productiva Re-Emprende, otorgó más de 2.969 créditos en condiciones preferenciales y ha brindado asistencia técnica a 2.584 emprendedores del sector comercio (tiendas de abarrotes, restaurantes, venta de equipos), entre otros, a recuperar su fuente de ingreso e incluso a mejorar sus negocios, en relación a los que perdieron.

Moreno cuenta aspectos que fueron clave para la recuperación de la institución luego del terremoto, la contratación de una consultora experta en el manejo de crisis para elaborar un diagnóstico inicial y un plan para la recuperación financiera de la Fundación, el compromiso y entrega de los empleados a quienes la institución apoyo en los momentos difíciles, diseño de productos para reestructurar las deudas de los clientes, entre otras acciones que emprendieron.

A dos años del terremoto, el panorama de las microfinanzas y las finanzas populares y solidarias es alentador, sin embargo, todavía resta trabajo por hacer en las zonas afectadas, de la mano de un continuo fortalecimiento de las instituciones de microfinanzas, para que éstas, a su vez, puedan llegar hacia microempresarios y poblaciones afectadas por el movimiento telúrico, que al momento, no cuentan con acceso a productos y servicios financieros que respondan a sus necesidades.